Monday, August 02, 2004

Primer kozamianizaje

Hoy estoy de hueva. Oficialmente. Miro por las ventanas y abajo se ve la avenida periférico y los estudios de televisión de TV Azteca. Hoy no hay güercas gritando porque Yahir acaba de entrar a grabar o porque va a salir Victor o Raúl. Ve tú a saber. Antes me sabía de memoria las novelas y tramas de Erika Buenfil y si mucho me apuro, recordaba hasta el nombre de Victoria Rufo en "La Fiera".
Pero hoy no. Hoy estoy de hueva y voy a aplacar las golondrinas al vuelo que quieren volar porque ayer el Monterrey goleó 5-3 al Cruz Azul o porque el Osasuna empató a O con un ojiequipo inglés.
Hoy no me importa si me pasan una nueva canción de Pimpinela o de Mario Pintor y le doy una importancia igual a cero, como diría Oliverio Girondo, a un aliento afrodiasiaco o a un aliento insecticida.
Ahorita lo que quisiera, realmente, es estar en Monterrey, caminar por Colón y ver la mole indefensa y antiestética del Monte de Piedad; escuchar el paso del metrorrey; entrar al cine Raly y comprar unas palomitas de siete y un refresco de a seis o unos de los deliciosos jochos con frijolitos y sentarme ahi dentro, en la oscuridad, en la oscuridad ver una película. Luego saldría a caminar otro rato, a reconocer una colonia que dista mucho de la que recuerdo.
Hoy tengo tanta hueva que he estado buscando fotos de Monterrey en la web. Ya vi la Paloma de Soriano, el ubérrimo puente copia de Calatrava, decenas de cabritos puestos a las brazas y el distingible cerro de la Silla.
Hoy como que ni me importa que el libro de cuentos siga sin salir y estoy influenciado y hasta la madre, de ida y vuelta, de leer sobre Aldecoa, Bloom, Reyes o Montes y del libro integrado de segundo grado.
Si alguien tiene alguna idea de cómo no matar el tiempo de esta manera, si alguien sabe que la felicidad sí se encuentra en un coche ultimo modelo a la puerta, en una cuenta bancaria sólida y no en esos aires de intelectualidad, díganme, avísenme, estaré esperando.

Así que ya vine, tiré todo esto. Regreso a mi nave.

1 comment:

Miner said...

My dear Toñi: ahhh cómo cambiar ese cerro por unas quecas del zócalo, ver el ave típica (ara avis por cierto): el zopilote rodeando nuestras cabecitas a pleno sol de verano nuestro. cómo no pensar en sus olores, en sus sabores, en sus colores... yo te cedo el lugar aquí en esta ciudad que calienta todo...