Sunday, June 08, 2008

Si te dicen que te jodas

Esta semana pasada, a mi hermana, su maestra de diseño, le dijo con aquel desparpajo con el que intentamos hacer mierda a los demás, que dejara de estudiar diseño de modas y que mejor se buscara otra cosa que hacer. Mi hermana, por supuesto, no le hizo caso, pero sí se sacó mucho de onda. Estudia diseño de modas desde que supo que esa carrera existia. La maestra de la escuela técnica Pablo Livas de la UANL le dijo que a todas las demas chicas les veía posibilidad, pero que ella, no, que ella mejor, no sé, lavara platos o se metiera a trabajar en alguna maquila. Que su futuro era ese.
Cuando mi hermana me lo contó, ¿qué le iba a decir? Pues que no le hiciera caso. Pero no la noté muy confiada de mis palabras. A veces yo quisiera tener la misma confianza con la cual la digo. Pero mi hermana encontrará su camino pésele a quien le pese. Y eso me hace recordar a mis hermanos. No fuimos una familia con muchos recursos económicos. Era un trauma ir a hacer el mandado porque al llegar a la caja íbamos quitando cosas, sacándolas para alcanzar y Dios sabe que muchas veces nos llevamos tortillas a la boca tortillas regaladas por una vecina. Aquella fue una época difícil, con papá desempleado y todos nosotros aún así en la secundaria.
Sin embargo, salimos. Mis hermanos son ingenieros, uno civil y el otro administrativo. Mi hermana de en medio ya se compró su casa, me contó hace días. Es de dos pisos, con dos baños y medio, cocina amplia y espacio para construir. Y aunque papá sigue trabajando, creo que pronto deberé de comprarle lo que siempre me pide: una máquina de coser, recta, industrial. Ayer que fui a la venta noctura de Liverpool de pronto me quedé varios minutos viendo las máquinas industriales que vendían y por un momento pensé en endrogarme de una vez, pero no lo hice.
En fin, espero que el camino de mi hermana en la moda sea como ella lo desea. Espero que la maestra de diseño de la preparatoria no se calle. Que no se calle. Que las críticas y la mala leche, en el fondo son como una terapia: de uno para acordarse que no todo saldrá bien, de quien las dice al menos, para aliviar el trauma.

3 comments:

José Luis said...

Tú puedes, tú puedes!!!!
(Son porras para tu hermana)

Los lectores siempre tenemos la curiosidada de ver qué hay más allá de las líneas del escritor.

Bueno, en partícular a mí siempre me ha llamado la atención concer la vidad de los escritores, indagar más allá d elo que es obvio. Contigo no es la excepción.

Me da gusto conocer tu lado humano, que nos cuentes de tus amigos, de tu familia, de tu pasado, de tus carencias.

Te acompañé a Liverpool a esa venta nocturna, y a través de tus ojos vi esa ilusión de llenar a nuestros Padres de las cosas de que carecimos en nuestra infnacia, tu comprabas una máquina de coser, yo le compré a Papá ese taladro que tanto le hacía falta cuando hacía trabajos en las casas.

Amigo, felicito a tu lado humano.

Lo mejor para ti y toda tu bendita familia.

Buena salud a todos.

P. D.
Ya se hizo extraño tu pie en mi blog.
(Suena a reclamo, es reclamo)

Dora Powell said...

Creo que desde el momento en que tu hermana no le hizo caso a la maestra que hizo ese comentario esta demostrando ya que tienen el espiritu para salir adelante, no importa de donde vengamos ni cuantas penas o carencias pasamos, cuando se tiene el espiritu y la voluntad de hacer algo si se puede, yo le deseo a tu hermana que siga estudando y si eso es lo que le apasiona, pues adelante. Ya ves todos esos desfiles de moda que hacen en Nueva York, dile a tu hermana que vea la pelicula "Devils wears Prada", esta buenisima para que no pierda ese espiritu y mucha suerte!

Anonymous said...

Dora, José Luis, muchas gracias por comentar...

Ah, José, cuando quiero entrar a tu blog siempre me pone que el perfil no es disponible. ¿me lo podrías pasar?