Thursday, July 31, 2008

El sueño se me ha ido y navego sin rumbo fijo por el internet, en realidad, sólo visito las páginas conocidas, los blogs de un par de amigos, juego, me aburro. Acabo de ver cómo unas chicas españolas golpean a una ecuatoriana. Recuerdo entonces la novela de un amigo que está por salir donde se habla de todas las peripecias que los migrantes tienen en cualquier país, pero específicamente en España. Yo no quiero migrar a España ni a Estados Unidos. Yo estoy muy feliz en mi país. Me gusta saber que tengo sus ciudades al alcance de la mano, la familia y los sitios conocidos. Me gusta saber que a dónde quiera que vaya mantengo un código en común con la gente pero sobre todo, que aún no confino, ni defino, incluso, dentro de mi país, a mi país. Sólo por mencionar un ejemplo, recién acabo de descubrir Xalapa y qué hermoso es Xalapa. Estaba en un mirador de la plaza principal y desde ahí (Xalapa es una conjunción de montañas verdes, de boulevares angostos y arbolados, de casas de techos de tejas y anuncios panorámicos modestos), se podía ver la ciudad, la neblina que ya inundaba las calles y se peleaba con la luz de los faroles. La feria del libro a la que había ido, incluso, me pareció fabulosa. Tres pisos de stands, libros, muchos niños correteando por los pasillos. Así que yo estoy a gusto en México y por el momento no pienso en vivir el sueño español, pero no por eso me deja de dar cierta frustración y cierto dolor ver cómo golpean a latinos en otros países. Aunque claro, lejos está de decir que México ha sido asilo para muchos ciudadanos de tantos países, puesto, que, cuanto lo ha sido, también le ha dado su carga de humillación a quienes nos han adoptado como una segunda patria. Pero, en Xalapa conocí a una chica polaca y por ninguna parte vi que la sintieran como una chica que venía a quitarnos o a quitarles, algo del verde de las montañas. Pobre España, siempre cargando con el Frankenstein que conquistó pero que no colonizó. Al igual que en la vida, ya que se llevaron el oro, ahora, creo, les toca aguantar. Por supuesto, no lo harán.

1 comment:

Anonymous said...

Hablas de cosas que no conoces, no sé puede generalizar, ya que para eso lo tienes que vivir. Estás en un grave error, yo igual soy mexicana y vivo en España y te puedo decir que a mi no me han tratado como una inmigrante, pues no consideran que le haya venido a quitar nada.