Friday, August 01, 2008

Fondas

Hay una fonda muy cerca de la oficina a la que me gusta ir a comer. No tiene nada más allá del otro mundo e incluso, debería de decir que es uno de esos sitios a los que no te metes de entrada, pero eso es muchas veces el verdadero encanto de los lugares. Me gusta sentarme en especial en la barra junto a la plancha para cocinar. Como si fuera un caldero mágico, junto a la plancha se amontonan cazuelas humeantes y de caldos espesos y que burbujean al ritmo del calor sus amoras salsas y especies. En una hay costilla de cerdo en salsa verde con papas, en la otra hay pollo con calabazas y salsa de achiote, en otra más hay espinazo con verdolagas y en una esquina de la plancha, siempre caliente, una cazuela con un altero de arroz rojo, frijoles negros en bola y una cazuela más de chilaquiles picosos y crujientes. Las cucharas entre en un guiso y en otro hasta servir suculentos pedazos de pollo o de costilla mientras rápido les ponen de guarnición chilaquiles, arroz o frijoles. Lo sorprendente del caso es que a un lado de la plancha se amontonan montañas de carne de bisteck o costilla, milanesas empanizadas o pescado a punto de cocer junto a chiles toreados y cebollas asadas. La señora que despacha se mueve con agilidad, los platos se multiplican en sus manos. En, sin duda, la cuchara más rápida de la zona ya que en pocos minutos sirve costillas, cecinas enchiladas, pescados empanizados, verdolagas. Las cucharas sale del arroz y se meten en el caldo de achiote, unifica salsas sobre el comal inmeso, mojas tortillas con un chisguete de la salsa del guiso de costilla de cerdo, le unta al arroz un poco del caldo de los frijoles negros. Y la gente, come y come. Y yo, la verdad, es que no sólo como ahí. También se alimenta mi imaginación ante esos procesos. Luego, intento escribirlos aquí o en otras páginas en blanco.

2 comments:

Blanca said...

Qué rico, se me antojó la comida, y eso que no soy muy asidua a las fondas. Creo que tu descripción hace que todo suene apetitoso.

PyBy said...

Las señoras que atienden las fondas son como mágicas o algo asi... para mi es casi imposible hacer un huevo y freir papas a la vez, ja! inutil que es una.

En cambio, la señora que atiende la fonda que esta por donde trabajo, se cuela sonriente entre el refrigerador, la plancha y la barrita donde tiene la lechuga y el jitomate picado, la crema que unta con maestria en las enchiladas.

Sin embargo, debo decir, que desde mi experiencia, las Señoras no sirven para taqueras... ahi si no!

Conozco, muuuuy bien, taquerias de todo tipo, de tacos blandos y dorados, de carne y de mariscos, de harina y de maiz y solo cuando son atendidos por damas, como que pierden el encanto

El cuchillo cebollero no parte contundente la carne en pedacitos, ni la piña cae igual en un taco de trompo.

Lo dicho, para las fondas las señoras, para los tacos, los señores.