Monday, April 03, 2006

Una de las cuatro de la mañana

Hinojosa, Cristian Peña y Sarabia discuten con Espartaco sobre literatura. Yo les preparo quesadillas. La casa es literalmente un asco. Botellas por todas partes, en una esquina hay como un lodo pequeño y no sé como es que ese lodo ha llegado ahí. Mi O me dice que hay gotas de vino en una silla. Mi casera se va a infartar pero les sigo preparando las quesadillas. Las sirvo en platos amarillos desechables. Ellos las comen, las pasan con cerveza. En algún momento de la noche Espartaco y los demás están a punto de los golpes. No te puteo nada más porque estas en la casa de mi amigo, le dicen. Espartaco sigue con su postura Browniana.
Yo sigo con mi postura de chef. Corto las rodajas de queso Monterrey Jack, unos trozos de salamí y jamón. O limpia un poco la casa. Ninett duerme en el cuarto contiguo. Vámonos, grita Hinojosa y salen en un barullo de cacerolas y mordidas. Vamos hasta Acapulco, gime Sarabia. ¿Estas bien, seguro? le pregunto. Sí, si, nada más dame un café. Se lo toma y ahora sí, se van.
Salen con la madrugada y las cuatro en el alba. ¿Qué le puedo decir a Espartaco si acaba de casi insultar, borracho, a mis amigos, si el mismo Espartaco es mi amigo? Nada.
Las noticias son que lejos, muy lejos, al menos de eso me entero el sábado, Hinojosa y los demás chocaron, o los chocaron y persiguieron al otro conductor que se había dado en la fuga. En mi casa, en tanto, ya no quedaba queso y en la mañana, cuando me puse a limpiar, nos pusimos, mas bien, sacamos seis bolsas de basura. Poco para una fiesta donde siempre estuvieron cerca de sesenta personas.

1 comment:

eduardodegortari said...

Ah qué chistoso. La verdad es triste que no me cueste trabajo imaginar a Espartaco y Peña peleando sobre literatura. Y sólo los menciono a ellos porque son de los únicos que sé quiénes son. Que por cierto me acordé de un poema muy bueno de Peña que metí en mi blog. A qué bonito poema. Deberías verlo. Saludos.