Wednesday, January 03, 2007

Días, días.

Mi abuelo duerme en el hospital. Le han sacado toda la sangre, le entubaron la garganta, la tráquea y yo estoy en cambio atado a un trabajo express en un banco. Me paso el día revisando los forwards, las cuentas de Enlace dólares, los crédito quirográficos y preparando tips de venta para los ejecutivos de sucursal. Y O está lejos. Ha vuelto al D.F. a empezar a trabajar, el trabajo que buscó durante seis meses. Sí me siento ojete por estar revisando la redacción de préstamos y fianzas pero yo me metí en eso desde hace días. Ok. Son mis vacaciones, pero tenía muchas ganas de volver a una oficina, de sentarme y no hacer nada ni por equivocación, literario y apenas me llegó la oportunidad y lo tomé. Pero mi abuelo me recordó otras cosas entonces.
Antes de que lo entubaran me decía que veía cosas, me lo decía en el rato que fui a cuidarlo. Me preguntaba la hora y cuando se la daba nada más se quejaba con un: uh.. apenas son las siete. Y después: uh, apenas son las ocho. ¿Pero dónde está la brujería? me preguntaba cuando quería flexionar el brazo y yo no lo dejaba por indicaciones de la enfermera.
Eso me decía. Y cuando se quedó dormido me pregunté cómo será mi agonía y me pregunté también cómo se irá formando mi pequeño libro de Retratos Familiares donde escribo sobre mi familia, mis amigos, también sobre mis muertos. Y me dije que, en mi agonía, en mi sueño anterior a la muerte, si es que se me concedía reposo antes de morir y no muero por violencia o repentínamente (no sé qué sería mejor o peor), que ojalá alguien me leyera estas crónicas, estos días donde marco mi felicidad o mi fastidio, donde marco la vaga ilusión del futuro o el engaño del presente.
Pero eso pienso estos días que O está lejos, que debo terminar esos prontuarios para el banco, estos días que mi abuelo está en esa cama, las manos gordas, hinchadas por la diálisis, el par de tubos que entran por su boca y con un sueño espantoso donde sin querer, me veo.

2 comments:

Damian said...

La edad a todos nos alcanza, yo hago lo posible por no llegar a ella.
Damian

A Ramos said...

Yo ya me veo en esa edad alcanzada, Damian, pero... mientras nos tardemos, es mejor.