Sunday, December 24, 2006

En la carretera

Lo mejor de ser de Monterrey es volver a Monterrey. O va en el asiento trasero de la camioneta y lee a Truman Capote mientras Efraín conduce y yo las planicies, las montañas tímidas cerca de la caseta de Los chorros. Unos traileros van de reversa y Efraín se enoja pero cuando entramos al entronque a la autopista vemos el motivo. Una fila de autos, trailers y autobuses detiene el tráfico. Nosotros nos con ellos. Nos llega la noticia: hubo un accidente en el túnel. Tres autos chocaron. Íbamos con buen tiempo pero ahora, este imprevisto nos ofusca. Regresamos sobre nuestros pasos y enfilamos por la libre hacia Saltillo. Qué lata da Saltillo cuando tienes prisa. Perdimos tres horas en ese cambio de 50 kilómetros. Y vamos cansados. Antes escuchábamos a El gran silencio. Bajar por la carretera de Saltillo y ver el cerro de la Silla y escuchar al Gran Silencio al mismo tiempo produce una sensación extraña, un olor a casa imposible de pasar por alto.
Pero ahora vamos por Saltillo. El tráfico nos detiene. Efraín bromea y dice que tengo un master el saltillería mientras le digo por dónde ir, qué atajos tomar. O nada más se ríe y hablamos de reencarnación y de futbol. ¿O qué, quieres hablar de política? me pregunta irónico Efraín cuando el tráfico nos detiene. No, no quiero hablar de política. Mejor hablamos de futbol, de los mejores equipos que tuvieron los rayados de Monterrey. Aparece aquel equipazo de Pedro García con Moriconi, Martelotto, Negrete y Hermosillo, después el equipo de Benito Floro con Correa, Arango, De Nigris y finalmente el equipo campeón del 2003: Franco, Rotchen, Erviti, Arellano.
Y avanzamos. Llegamos a Monterrey con la noche, exhaustos. En la calle donde está mi casa hay un mercado nocturno y me pierdo a recorrer los puestos en la noche, con el frío. Llego a casa de los Bocanegra y sale Sonia, la hermana de Diana y me da un abrazo y me dice: justo acaba de llegar Diana. Y entro a la casa y Diana llora con su hermana Chelis y me ve y me abraza y sigue llorando. Y yo pienso. Bueno, ya estoy en casa. Lo de la familia, lo cotidiano de la familia, que no se suba al blog.

1 comment:

rosa maria said...

Feliz navidad Tonio , DISFRUTA MONTERREY POR MI, NO SABES LAS GANAS Q TENGO DE ESTAR AHI, Y SALUDAME MUCHO A EFRAIN. beso desde londres, con un wisky en la mano Y Celso Pina de fondo, SALUD !