Wednesday, August 17, 2005

Declaracion II

Hoy amanecí odiando a los microbuseros. Pobrecitos. Tienen tantos defectos. Y luego vi en el periódico que Jolette piensa que aún no es la estrella que México espera y que Luis Mi y Aracely Arámbula salieron a pasear en yate.
Hay días que ver la estupidez del mundo se vuelve una decepción porque es inegable pensar que entre todos ellos está uno.
Al menos ahora se ha puesto de moda ayudar a la gente a partir de revanchas. ¿Verdad Adal? Yo no sé cómo es que hay gente que lo admira si sale con cada tontería que ganas dan de decir: él no es de Monterrey, en serio. Tan sólo ayer, en un acto de supremo gandallismo retó a Jorge Vergara a una apuesta. Si el conductor ganaba les prestaba su avión para irse a Puerto Vallarta. Como perdieron, el empresario chiva les dijo que deberían de hacer un show para recaudar fondos para una casa de asistencia social que él maneja.
¡Muy bien Adal!
Y aún no hablo de los aburridos y desgastantes dimes y diretes entre Hugo Sánchez y Lavolpe o bien, entre los escritores de Monterrey contra un tal Pink Frankenstein que, tristemente, poco a poco se vuelve tan aburrido como lo que condena.

1 comment:

Josué Barrera said...

No sabía de este blog. He dado por casualidad. Prometo visitarlo seguido, siempre y cuando subas textos continuamente. Éstas crónicas me sirven de guía para un futuro viaje al DF.
Un saludo, Antonio

Josué