Tuesday, August 30, 2005

¿Qué dejarías?

Hoy, en pulcra oficina, me preguntaron qué dejaría por ser escritor? Me quedé pensando y contesté rápidamente: dejé una carrera de comunicación por una letras, después un negocio de ropa deportiva por trabajar en cultura, más tarde, dejé mi ciudad, mis amigos y relación para venirme al d.f. por el Centro Mexicano de Escritores y el año pasado dejé remunerable trabajo en Santander Serfin por un lugar donde soy de los más bajos del escalafón laboral a cambio de tener tiempo para leer y escribir.
¿Dejaría otra vez las cosas por esto de la escritura? Sí.
A fin de cuentas, creo, lo que importan son las decisiones y el mantenerse apegado a ellas. El que mis decisiones se hayan ido hacia la escritura es mera anécdota. Pude irme al automovilismo como tantos que practican a bordo de sus autos con la finalidad de dominar la máquina y las curvas. Pude irme a la ingeniería civil como mi hermano o bien, a conocer el mundo.
¿Qué tantas cosas estamos, en realidad, dispuestos a dejar no por nuestros sueños, sino por nuestro ideal de vida?
Dejaría otra vez las cosas por esto de la escritura? Sí.

3 comments:

Argüello said...

Ultimamente he pensado que la verdadera prueba de que uno tiene alma de escritor, de que en verdad ama la pluma y el papel, es cuando renuncia hasta a la aspiración de ser leído, de ser publicado, de ser cualquier cosa... Como Kafka, por poner un ejemplo...

ivanbuenader said...

Creo que se puede escribir sin tener que renunciar a nada, salvo que tengas un trabajo muy jodido (que te lleve todo tiempo, tu energía, tu cabeza), o una familia grande que mantener (y eso te lleve mucho esfuerzo), u otro tipo de sueños que, por estar en chinga tratando de alcanzarlos, no te dé tiempo ni siquiera para unos poemitas...

Titania said...

por lo que pude leer aquí, tú dominas la palabra y sus curvas.

y tú crees que has ido dejando cosas, renunciando; pero yo más bien te veo apartando inutilidades de ti, despejando tu camino.