Tuesday, November 06, 2007

Al América en la Libertadores

Hace tiempo que, por una u otra razón, no veo a mis amigos, mis amicis, mis all my friends como decíamos en el campo de batalla que era el panteón. El día de la despedida, dije: all my friends y el pelón se sonrojó. ¿Quien sábe qué estará haciendo el buen P en este momento? Así que, como no los veo, los echo de menos y también los puedo recordar. Me acuerdo del Efraín cuando le dije que yo sí le voy al América en la Libertadores. Efraín se la curó mucho con aquella frase lapidaria.
A ver, Toño, me dijo con una cara entre de burla y de... burla, ¿cómo está eso de que le vas al América en la Libertadores? Sí, le voy al América en la Libertadores. No le voy al América porque sí, sino porque representa al país, el honor del futbol nacional, digamos. Efraín no se paraba de reír. ¿El honor del futbol nacional? ¿Cuándo se ha visto que el futbol nacional tenga honor? Bueno, por los colores de mi país entonces...
Ninguna respuesta satisfizo al buen Efraín y de cuando en cuando, en reuniones, salía de nuevo con la cantaleta: oigan, el Toño le va al América en la libertadores. Claro, los grupos siempre eran de cruzazulinos, rayados, tigres o pumas. Y ahí estaba yo, de nuevo, justificando mi pasión por el América en la libertadores. Debo admitir que incluso, me empezaba a gustar esa porra de: Aaaaaamérica, águilas, Aaaaaamérica, águilas.
A todo mundo le causaba gracia mi nacionalismo futbolero, lo veían como una especie de neerdentalismo disfuncional. ¿Irle al América en la libertadores? Pero debo también dejar en claro que festejé mucho el campeonato del Pachuca o aquella final del Cruz Azul y que me lastimó profundamente (pero también me alegró) aquella goleada que el Barcelona le propinó a las águilas en el pasado mundial de clubes.
Con Efraín viví muy buenos momentos futboleros, futbolísticos. Todos episodios tristes, pero vividos. Una vez nos juntamos con Rodrigo y Grace para ver un clásico Monterrey vs Tigres. El Monterrey perdió y a mí me cayeron mal las alitas de pollo. Después, nos juntamos para la final Monterrey contra Pumas y creo que esa ha sido una de mis noches tristes en la ciudad de México. La ciudad olía a puma orgulloso. Los pocos regios nos escondíamos. Después nos juntamos para ver la final Monterrey vs Toluca y ahí decidimos no vernos nunca más en alguna final del Monterrey.
Una vez, también, fuimos al estadio del Cruz Azul para ver cómo eliminaban al Monterrey en cuartos de final. Al medio tiempo, cada uno estábamos en nuestras casas y el Monterrey ya ganaba dos cero. Nos hablamos por teléfono, en cinco minutos Efraín pasó por mí y recorrimos en su Seat desde C.U. hasta el Azul en menos de diez minutos. Al final del partido estábamos eliminados y una mala copia de Chatanoga sentado atrás de nosotros se la curaba de nuestra derrota. Decía: ssssh, ssssh, no festejen que me pareció ver un par de rayados.
El final apoteósico de mi relación con Efraín y el fubtol y con el yo le voy al América en la libertadores, tuvo lugar una noche que Monterrey venció a los pumas en C.U. Las porras se pelearon. Nosotros estábamos en medio de la bronca. Habíamos cantado quedito quedito los goles rayados (ah... esa época dorada cuando el Monterrey no sólo ganaba de visitante, sino que metía goles de visitante...) Al final unos trogloditas pumas persiguieron a una chica rayada por cantar con exceso la victoria. Pero es mujer, le dijo con tono de súplica un porrista al líder de la barra del pebetero. Su respuesta fue lapidaria: No importa que sea mujer, ustedes vayan y madreenla.
Ah... qué bonitas son las porras pumas.
Y si me lo preguntan, sí, también le voy a Pumas en la Libertadores.

2 comments:

Iván said...

Recuerdo bien aquel Cruz Azul vs Rayados. Cuando el Azul ganaba en liguillas y remontaba marcadores. 2-0 al mediotiempo y con 10 hombres. El mejor partido del místico Pereyra por mucho. Lo siento por lo que te hizo sufrir.

A Ramos said...

Claro, ya recordé el nombre de quien nos eliminó... el Místico nació nada más para ese partida y se perdió. Saludos Iván.